martes, diciembre 24, 2013

Hola, me llamo Paloma y manejo este blog y bueno les cuento que me dedico a escribir ficción, ósea, no todo lo que leen acá es real.

Sabes lo que sucede pero estás muy drogada como para entenderlo. Alguien pone una canción como trance muy sexy. Haces cosas que más tarde no recuerdas. Despiertas. Estás desnuda sobre la cama. La cabeza te duele. Toda la cama rodeada por ropa y cosas que no entiendes. Miras tu celular y encuentras 5 fotos de ti. Te sientes horrible. Te sientes vacía. Buscas tu ropa entre la zona de desastre. No encuentras tus calzones. Ni tu blusa. El baño huele a quemado. No sabes qué te pasa pero cada que estás intoxicada te vuelves libre, demasiado libre y destrozas tu vida y terminas al día siguiente pegando los cachos de ti que quedaron regados por la habitación donde despiertas, por la calle donde caminaste hasta la madre. Ya no quieres esta vida. Ya no quieres sentirte perdida. Te pones los calzones. Una camisa que no es tuya y te largas para siempre de esa vida. Le dices adiós a tus años de destrucción y tragedia. Ahora encontraste un nuevo caos, tu apocalipsis personal. De pronto recuerdas cómo tomaste la última pastilla, en un rito donde juraste que siempre estarías desnuda para él, la persona más importante de tu existencia. Por eso dejaste de meterte madres hace un año. Ahora serás lo que siempre quisiste y tuviste miedo a ser: una mujer aburrida y tranquila.

lunes, julio 08, 2013

Fracasos

Salí con un fotógrafo. Desde que terminamos sólo le toco el fracaso. Se mudó al DF, vive con sus padres.
Salí con un compañero de trabajo. Me presento ante su familia. Lo dejé por miedo al compromiso.
Salí con un hippie, una vez fui a su casa. Después de coger hablamos del marxismo.
Salí con un violinista. Fue la época en que más iba al cine. Pronostico que sería una mediocre, fracasada.
Salí con un compañero de preparatoria. Era mesero por las noches. Lo termine un 14 de febrero.
Salí con un asiático. Fue la primera vez que me sentí parte de algo. Todavía recuerdo nuestras conversaciones con miedo.
Salí con un actor de teatro. Despertaba de madrugada, con miedo, seguro que los extraterrestres le robaban sus órganos.
Salí con un músico que una vez me dedico una canción. Era sobre una escritora derrotada que él quería pero que estaba dispuesto a dejar.
Salí con un chico que conocí en un bar. Él sabía todo sobre todo y yo estaba equivocada.
Salí con un estudiante de medicina que intentó matarse una vez y luego me invito a su boda. Su novia es de las mejores personas que conocí.
Mi vida es una sucesión de hombres maravillosos. Gracias por haber estado. Gracias, dos veces, por no quedarse.